miércoles, 30 de marzo de 2011

veintiuno

No ha sido un cumpleaños más. No son un número más.
Realmente, no guardaba grandes expectativas en cuanto a ellos, y creo que es debido a esto, lo que los ha convertido en especiales.
Especiales porque me han dado esa fuerza y esa energía que necesitaba desde hace tanto tiempo. 
Esas ganas de vivir dejando a un lado los miedos: vivir mi vida tal y como me lo dicta mi alma, dejándome llevar por lo que siento y no protegiéndome y guardándome para evitar el daño. Si tengo que sufrir, sufriré y si tengo que reír, reiré. Lo que no quiero es arrepentirme de cosas que no he hecho, de cosas que no he vivido.

Porque, al fin y al cabo, ¿para qué esta hecha la vida si no es para vivirla?
Gracias veintiuno, por darme unos ojos nuevos con los que verla.